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 <title>Editorial de El País</title>
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 <description>Editorial de El País</description>
 <dc:language>es-ES</dc:language>
 <dc:rights>Copyright Diario EL PAÍS S.L.</dc:rights>
 <dc:publisher>El País</dc:publisher>
 <dc:creator>Chewie</dc:creator>
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 <title><![CDATA[Violencia y elecciones]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Estados Unidos y el Gobierno interino iraquí se enfrentan a un serio dilema: ir adelante con las elecciones previstas para el 30 de enero, sin la participación de los principales grupos suníes y con una violencia creciente como la que ayer se cobró la vida del gobernador de Bagdad, o aplazar los comicios, como ha pedido el presidente provisional de Irak, Gazi al Yauar. La primera opción puede dejar a muchos suníes en la cuneta. La segunda, ceder ante la resistencia y los terroristas, uno de cuyos objetivos es impedir estos comicios.&lt;p&gt;
Pese al aplastamiento de Faluya y la muerte de un millar de insurgentes en aquella operación, la violencia no ceja. El atentado contra el gobernador de Bagdad, Alí al Haidiri, en el que murieron también seis de sus guardaespaldas, ha sido el principal asesinato político en los últimos ocho meses, reivindicado por el grupo de Al Zarqaui, que ha recibido el respaldo del propio Bin Laden. Los ataques contra los centros electorales y contra los iraquíes que participan en las nuevas instituciones provisionales o cuerpos de seguridad se han multiplicado, sin por ello reducirse los dirigidos contra las tropas extranjeras. Ayer mismo murieron seis soldados estadounidenses.&lt;p&gt;
En las condiciones en que se encuentran las zonas suníes más conflictivas, las primeras elecciones libres en Irak difícilmente responderán a este adjetivo, pues muchos se verán amedrentados para no ir a las urnas. Para los suníes, tras su larga hegemonía con Sadam Husein, estas elecciones significan, finalmente, la llegada al poder de los chiíes, que representan un 60% de la población. Los distintos grupos chiíes han logrado un cierto grado de unidad y están ansiosos por copar la asamblea constituyente y el Gobierno provisional que salga de las urnas. Los kurdos, por su parte, confían en preservar, como mínimo, su autonomía. Y algunos de los principales grupos suníes han decidido retirar sus candidaturas. De ahí que ayer, centenares de políticos, clérigos y notables reunidos en una mezquita en Bagdad se pronunciaran a favor de aplazar los comicios, como públicamente pidió el presidente Al Yauar.&lt;p&gt;
Aunque no supongan el fin de la violencia y la resistencia, las elecciones deberían marcar un antes y un después. Su aplazamiento, sobre el que hay opiniones diversas en el seno del Gobierno, nada resolvería. La decisión final corresponde no a la ONU -mínimamente presente debido a la falta de seguridad-, sino a la Comisión Electoral Independiente. Y de hecho, a Washington. Algunos círculos neoconservadores ven ventajas en que tras las elecciones se mantenga un cierto caos que justificaría la permanencia de tropas estadounidenses, cada vez más acantonadas en sus bases. El problema para esta visión es que unas elecciones verdaderamente libres pueden traer un régimen fundamentalista que, además, pida la salida de las tropas extranjeras. Y unas elecciones falseadas o aplazadas quebrarían el objetivo de convertir a Irak en una plataforma de democratización de todo Oriente Próximo. Una vez más en esta guerra no se ve por ningún lado que Washington tenga una estrategia definida para las elecciones y para el día después.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-05</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Una respuesta a la altura del desaf&iacute;o]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Precisamente porque el desafío planteado por Ibarretxe y quienes le apoyan es muy grave, conviene evitar reacciones improvisadas, fulgurantes o histéricas. En primer lugar hay que evitar que, como ha ocurrido frente a otros desafíos contra la convivencia democrática -y éste lo es-, las discrepancias sobre la forma de hacerle frente dividan a las fuerzas que pueden y deben darle respuesta. Conviene también no dejarse embaucar por la retórica nacionalista respecto a la natureza del reto: no es una propuesta de relación amable con España, ni de convivencia entre vascos; es el inicio de un proceso gradual e irreversible de desconexión con España, de división de la sociedad vasca y de ruptura con la lógica del Estado autonómico constitucional. Por ello debe ser frenado ahora.&lt;p&gt;
La iniciativa de la respuesta corresponde al Gobierno. Es lógico que surjan discrepancias o dudas sobre la mejor estrategia a seguir, pero sería absurdo que el debate entre PSOE y PP haga pasar a segundo plano el objetivo compartido. También el PSOE tuvo dudas en su momento sobre algunas de las iniciativas tomadas por el Gobierno del PP en materias sensibles, pero las secundó en casi todos los casos. Esa responsabilidad sería esperable ahora de Rajoy.&lt;p&gt;
La discusión sobre si debe plantearse la batalla en el terreno político o en el judicial es tan absurda como aquella de si a ETA se la combatía política o policialmente: no son vías excluyentes. El recurso ante el Constitucional que plantea el PP puede ser conveniente en un momento dado, y no cabe excluirlo sin más; pero, aparte de su dudosa admisión a trámite a la luz de la sentencia que dictó en abril a propósito del recurso planteado por el Gobierno de Aznar, tendría el efecto indeseado de paralizar la intervención del Parlamento español, que es quien debe pronunciarse. El debate parlamentario debería producirse cuanto antes; en todo caso, antes de las elecciones autonómicas vascas, a fin de que los votantes conozcan anticipadamente el rechazo de las Cortes al &lt;i&gt;plan Ibarretxe:&lt;/i&gt; por su contenido anticonstitucional, su probable fraude de ley (reforma constitucional bajo formato de reforma estatutaria), y por todas las demás razones, de procedimiento y políticas, a las que Ibarretxe ha hecho caso omiso.&lt;p&gt;
Ayer aseguró que no aceptará que el Parlamento español (él dijo "el PP y el PSOE unidos en el Pacto antiterrorista") pueda revocar lo decidido "por la sociedad vasca" (no dijo "por los nacionalistas y el brazo político de ETA"). Puso mucho énfasis en considerar obvio que el Parlamento español no tiene voz ni voto, excepto para pactar las condiciones de aplicación del plan mediante una negociación de Gobierno a Gobierno. Sin embargo, el Estatuto vasco prevé esa intervención del Parlamento central, precisamente para garantizar la cohesión del conjunto frente a eventuales propuestas rupturistas de una comunidad.&lt;p&gt;
Pero no es cierto que la última palabra la tenga el Congreso; el procedimiento de reforma de los Estatutos vasco y catalán se la concede al cuerpo electoral de la comunidad autónoma en referéndum. Con ello se garantiza una solución equilibrada: la reforma deberá ser compatible con el sistema a riesgo de rechazo en el Parlamento central; pero los recortes que éste pueda imponer deberán ser moderados para evitar el riesgo de rechazo en el ulterior referéndum. Ibarretxe se ha saltado todo esto y lo que plantea es la alternativa entre negociar la aplicación de su plan o convocar unilateralmente un referéndum ilegal sobre el texto presentado. Dice que la otra única posibilidad sería resolverlo "a tortas". Pero excluye la más adecuada: la reforma siguiendo los cauces legales. Contra lo que parece creer Ibarretxe, la libertad no es la ausencia de normas, sino, como escribió Montesquieu, el "derecho a hacer lo que las leyes permiten". Las leyes democráticas, iguales para todos.&lt;p&gt;
Por ello, no puede excluirse que sea conveniente en un momento dado recurrir a los tribunales. La Constitución atribuye al Gobierno la posibilidad de impugnar determinadas resoluciones de las comunidades autónomas, pero el texto aprobado por el Parlamento vasco no tiene carácter dispositivo al menos hasta su convalidación por las Cortes y su posterior refrendo popular. Para frenarlo es ahora más útil un debate político que ponga de relieve no sólo su anticonstitucionalidad sino sus debilidades democráticas. Ante todo, que intenta sustituir un marco jurídico que suscitó el apoyo del 85% de los electores, nacionalistas o no, y de los tres territorios, por otro que deja fuera a la mitad no nacionalista y que podría provocar la escisión de al menos uno de los territorios, según ha advertido la Diputación de Álava.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-05</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[El silencio de Kirchner]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Resulta insólito, y reflejo de un preocupante alejamiento del sentir ciudadano, el largo silencio del presidente de Argentina ante la tragedia de la discoteca en la que han perdido la vida más de 180 jóvenes. Néstor Kirchner no sólo no interrumpió sus vacaciones en Santa Cruz, provincia de la Patagonia de la que fue gobernador, que había iniciado ese mismo día, víspera de Nochevieja, horas antes del desastre, sino que tampoco se dirigió a la nación para compartir el dolor de todos.&lt;p&gt;
Kirchner no es responsable de lo ocurrido, que es competencia municipal. Pero la asunción de responsabilidades políticas se ha demorado en exceso. El único que ha actuado con dignidad y celeridad ha sido Juan Carlos López, secretario de Justicia y Seguridad Urbana de la capital, al ser el primero en dimitir. Ayer le siguió la secretaria de Control Comunal, Fabiana Fiszbin, de la que dependían los inspectores que debían haber impedido el concierto en un local que no reunía las condiciones exigibles. Mientras, el alcalde porteño, Aníbal Ibarra, echa balones fuera al hablar de responsabilidades compartidas entre el dueño de la discoteca, que sin duda las tiene, y los bomberos que pasaron por alto las deficiencias en los sistemas de seguridad de la discoteca.&lt;p&gt;
Las causas se han acumulado: un concierto en un local hipercongestionado con 6.000 personas, unas bengalas prendidas de forma irresponsable, una insonorización inflamable, las salidas de emergencia cerradas con candados y hasta una guardería improvisada en el local. La decisión del alcalde de cerrar durante 15 días todos estos locales en Buenos Aires y sólo reabrir los que se hagan acreedores del permiso técnico es una prueba de que los propios responsables de la ciudad consideran que las medidas de precaución en el sector eran insuficientes. La muerte masiva de tantos jóvenes que formaban parte del futuro del país era evitable. Y una vez más los políticos no han estado a la altura de la dimensión de la catástrofe.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-04</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Vidas salvadas]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Durante el año que acaba de irse se perdieron 3.500 vidas en accidentes de carretera en España. No se contabilizan los muertos en vías urbanas. Se trata de una cifra que, de haberse registrado en una catástrofe repentina (natural o provocada), habría causado una enorme conmoción y el anuncio de drásticas medidas. La repetición de esa sangría día a día y todos los días del año hace que se contemple con cierta resignación. Sin embargo, es posible luchar contra ella. La prueba es que en muchos países se ha ido reduciendo la cifra de accidentes y de víctimas merced a medidas preventivas específicas. También en España. En 2004 hubo 500 muertos menos que el año anterior; la mayor reducción en términos absolutos y la segunda mayor en porcentaje desde 1980.&lt;p&gt;
En España, el parque de vehículos ha crecido en la última década un 40%. En 2004 se matricularon más de dos millones, de los que 1,5 millones fueron coches de turismo: cifra récord, según información de los fabricantes conocida ayer. Los dados de baja fueron algo más de un millón. Ello significa que hay en la actualidad más de veintiséis millones de vehículos en circulación. Pese a ello, el número total de accidentes con víctimas mortales se redujo en un 12%. El número de muertos en términos absolutos llegó a ser de 6.000 en 1989, reduciéndose luego por efecto sobre todo de la mejora en la red viaria. En los últimos años ha habido un cierto estancamiento. Sin embargo, ha sido constante la reducción del número de víctimas en relación al de vehículos: de 442 por millón de vehículos en 1980 a 134 el año pasado.&lt;p&gt;
Aunque es pronto para calibrar la incidencia de las nuevas medidas, puede adelantarse que un factor positivo ha sido el mayor rigor en el control del alcohol, que incide sobre todo entre conductores de 18 a 25 años, tramo de edad en el que la disminución (21%) ha sido superior a la media. Es posible que en la reducción detectada en las &lt;i&gt;operaciones salida&lt;/i&gt; del pasado verano influyera un factor casual: la huelga de grúas hizo que más conductores revisaran sus coches antes de salir. Lo que sugiere campañas para que tal cosa se haga, con o sin huelga. El próximo verano entra en vigor el carnet por puntos, que ya ha demostrado su eficacia como elemento preventivo en otros países europeos. Aquí las autoridades esperan de ese factor una reducción del 40% en el número de accidentes y del 10% en el de víctimas en cinco años.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-04</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Prevaricadores]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha condenado al ex juez Luis Pascual Estevill por un delito continuado de prevaricación judicial en concurso con un delito de detención ilegal, uno de cohecho continuado en concurso con amenazas condicionales y un delito de alzamiento de bienes. En la misma sentencia condena al abogado Juan Piqué Vidal por delitos de prevaricación judicial continuada en concurso con uno de detención ilegal, cohecho continuado con delitos de amenazas condicionales y prevaricación de abogado. El simple enunciado de la tipificación penal de la conducta de estos dos personajes revela que no se trata de un mero caso, una rareza, sino de una ignominia persistente de enorme trascendencia social.&lt;p&gt;
Las condenas a nueve y siete años de cárcel, la inhabilitación y las multas millonarias aplican sin tibieza el Código Penal. Pero lo más significativo no es la cuantía de las penas, sino que los servidores de la justicia la han defendido de quienes ensuciaron la toga en provecho propio. La sentencia demuestra que el Estado de derecho tiene mecanismos para defenderse de quienes intentan viciarlo. Junto al inevitable fraseo forense, el texto de la sentencia usa expresiones que cualquier ciudadano puede entender: "insidioso plan", "actuaron para amedrentar", "comunes propósitos criminales"...&lt;p&gt;
La red de extorsión organizada por los dos condenados, con el auxilio de otros personajes de menor entidad en la trama, data de principios de los noventa. Sin embargo, no fue hasta 1996 cuando, a instancias de la fiscalía, se puso en marcha la investigación sobre sus manejos. Tanto tiempo de impunidad sólo puede explicarse por el miedo de sus víctimas y por la existencia de vigorosas protecciones.&lt;p&gt;
Cuando el nombre de Estevill ya destilaba un aroma de corrupción, Convergència i Unió, entonces al frente de la Generalitat catalana, le colocó, con el voto del resto de partidos, como vocal del Consejo del Poder Judicial, irónicamente el órgano de gobierno de los jueces. En 1995 Estevill ya tenía una querella por prevaricación. ¿Por qué se aupó a este juez a un cargo que le permitía traficar con su aforamiento cuando empezó la cadena de tres juicios que han dibujado su trayectoria delictiva como juez y ciudadano? La propia sentencia critica que los poderes públicos no se movilizaran con la "premura e intensidad&lt;i&gt;" &lt;/i&gt;necesarias.&lt;p&gt;
Estevill aseguró ayer, tras pedir disculpas, que había sido consciente del alcance de su conducta y que acataba la sentencia porque creía en la justicia. Que tal arrepentimiento llegue cuando no se puede evitar la condena introduce dudas sobre el grado de convicción de quien ya tiene otra condena por delito fiscal. Uno de los empresarios cuya negativa a pagar el soborno le costó 25 días de cárcel, describió con una cruel metáfora la oficina que tenían organizada Estevill y Piqué: el que mordía era el juez y quien llevaba la cadena del perro y lo soltaba cuando quería era el abogado. Piqué, el abogado en cuestión, dijo en el juicio que creía en la justicia. Hoy, tras la sentencia, los ciudadanos sí tienen motivos para creer en ella.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-04</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[D&oacute;lar en m&iacute;nimos]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[La depreciación del dólar está convirtiéndose en una seria amenaza a la estabilidad económica y financiera internacional. La generalizada falta de confianza en la corrección de los dos desequilibrios, exterior y fiscal, de la economía estadounidense ha llevado a una preocupante baja el tipo de cambio de la principal moneda del mundo frente a algunas monedas, el euro entre ellas. Como ya ocurriera durante la Administración de Reagan, la economía estadounidense se ha hecho absolutamente dependiente del ahorro del resto del mundo para financiar su exceso de gasto, público y privado. La financiación de un déficit público cercano al 5% del PIB está requiriendo más que nunca del concurso de los inversores exteriores, particularmente de los principales bancos centrales asiáticos que no dejan de acumular en sus reservas instrumentos financieros emitidos por el Tesoro de aquel país.&lt;p&gt;
La razonable presunción de que la segunda Administración de Bush no va a llevar a cabo modificaciones significativas en su política fiscal, manteniendo las reducciones de impuestos pasadas y el ritmo de crecimiento del gasto militar y en seguridad, no permite establecer un suelo a ese desplome del tipo de cambio, que la actual Administración contempla con complacencia. Son las economías de la eurozona las que en mayor medida están soportando esta caída del dólar, sin que, a diferencia de otros bancos centrales, el europeo (BCE) se dé por aludido. El resultado es un endurecimiento de las condiciones monetarias de la zona, además del consiguiente deterioro de la capacidad competitiva de las exportaciones, única vía de contribución al crecimiento para algunas economías como la alemana. El único paliativo viene por el abaratamiento de la factura del petróleo, en la medida en que sigue denominándose en dólares, pero en modo alguno puede llegar a compensar la pérdida de competitividad, incluida la de las exportaciones españolas.&lt;p&gt;
De persistir esa apreciación de la moneda europea, y en ausencia de mecanismos de coordinación multilaterales que limiten su extensión, el BCE tendrá que abandonar su manifiesto tancredismo y considerar reducciones de tipos de interés con el fin de evitar males peores, hoy ya no tan distantes.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-03</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Salida del Consejo]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El mandato español en el Consejo de Seguridad, que tras 24 meses ha terminado con el año, ha sido uno de los más inhabituales. Si la política de Aznar supuso un cambio, la victoria de Zapatero trajo un enderazamiento que se ha dejado notar en la ONU. Durante todo el periodo, España ha impulsado la cooperación antiterrorista, plasmada en la revitalización en 2004 del Comité de Lucha contra el Terrorismo, cuya dirección ejecutiva ejerce ahora el español Javier Rupérez.&lt;p&gt;
Ésta ha sido la cuarta vez desde 1969 que España ocupaba un asiento no permanente del Consejo de Seguridad, y lo ha hecho en tiempos tormentosos especialmente con la invasión anglo-estadounidense de Irak, que apoyó el Gobierno del PP. Pero Aznar no logró lo que le pedía la Administración de Bush: convencer a México y Chile de sumarse a una &lt;i&gt;luz verde&lt;/i&gt; clara y definitiva al ataque, que nunca se dio.&lt;p&gt;
Tras la llegada de Zapatero a La Moncloa, el nuevo presidente del Gobierno anunció la retirada de las tropas españolas de Irak, sin esperar a una nueva resolución de la ONU. Posteriormente, y en consonancia con el cambio de política, la nueva posición española ha sido también decisiva a la hora de impedir que Estados Unidos sumara los votos necesarios para renovar la resolución para garantizar la inmunidad de sus soldados frente a la Corte Penal Internacional que Washington logró en 2002 por unanimidad y en 2003 con tres abstenciones (Francia, Alemania y Siria). En cuanto al conflicto del Sáhara Occidental, el Gobierno de Zapatero no ha logrado en Nueva York grandes avances, ante el manifiesto enfrentamiento entre Argelia y Marruecos en la Asamblea General.&lt;p&gt;
Ahora, con España ya fuera del Consejo, se abre un periodo complicado. La ONU está muy escasamente presente en Irak y en sus elecciones, y ante la catástrofe del &lt;i&gt;tsunami&lt;/i&gt; tiene un reto sin precedentes. Pero 2005 puede ser el año en que se encauce la reforma de Naciones Unidas. De entrar en el Consejo nuevos miembros permanentes como Alemania, India, Japón o Brasil, las posibilidades de España de sentarse en esta mesa fundamental cada 10 o 12 años quedarían seriamente reducidas. Por ello, España apoya la segunda línea del Informe de los Sabios a Kofi Annan, a saber, la de aumentar el número de miembros no permanentes (actualmente 10) del Consejo, y asegurar una presencia más frecuente de las potencias medias. Para cuando se produzca el próximo regreso de España al Consejo de Seguridad, éste y la propia ONU serán, previsiblemente, muy diferentes.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-03</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Inmigraci&oacute;n estable]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El principal logro que cabría esperar del nuevo reglamento de la Ley de Extranjería aprobado por el último Consejo de Ministros del año es dotar de estabilidad, y consecuentemente de seguridad jurídica, el marco legal-administrativo que regula el fenómeno de la inmigración en España, más allá de la orientación política del Gobierno del momento. Es algo que en alguna medida ha faltado hasta ahora, a pesar de que uno de los objetivos asignados a la Ley de Extranjería de febrero de 2001, la vigente, fue acabar con la incertidumbre normativa en un asunto necesitado de un tratamiento a medio y largo plazo basado en principios y criterios estables.&lt;p&gt;
Hoy parecen vislumbrarse condiciones para esa deseable estabilidad normativa. El Gobierno del PSOE no cuestiona la ley impulsada por el PP y reformada varias veces, sino que la desarrolla reglamentariamente, reorientando sus principios y criterios básicos sin desbordar el ámbito de la norma. No se comprende, por ello, la autoexclusión del PP del amplio debate político y social desarrolllado en torno al nuevo reglamento, su actitud ambigua ante no pocos de sus aspectos y su rechazo a la regularización de aquellos inmigrantes -varios cientos de miles- que se encuentran trabajando irregularmente en España. Parece como si el PP temiera que un apoyo por su parte a la regularización de los cientos de miles de inmigrantes irregulares llegados en los últimos cuatro años pueda ser interpretado como un fracaso de su política migratoria. Pero al margen de los errores y deficiencias de esa política, es un hecho que en ese tiempo España ha sufrido una presión migratoria sin precedentes.&lt;p&gt;
En todo caso, hacer legal lo real otorgando papeles a los inmigrantes irregulares vinculados de hecho al mercado de trabajo cuenta con un apoyo político, social e institucional prácticamente unánime, en especial de empresarios y sindicatos. Se trata de un buen punto de partida para ir perfilando una política de inmigración estable y al margen de la lucha partidaria, que responda al pacto institucional propugnado en su día por Zapatero y en el que es imprescindible la participación del principal partido de la oposición.&lt;p&gt;
En este sentido es importante que la apuesta del anterior Ejecutivo por una inmigración legal y ordenada se plasme perfeccionando y agilizando administrativamente los tres instrumentos básicos de contratación en origen: el régimen general (contratación individual nominativa), el cupo o contingente anual, y los trabajos de temporada. La gestión ágil de esos instrumentos, en consonancia con las demandas del sistema productivo y con la situación nacional de empleo, es el mayor reto al que se enfrenta este Gobierno, como le ocurrió al anterior, para evitar que la política migratoria fracase.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-03</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[El a&ntilde;o del Quijote]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Con el nuevo año arranca una larga serie de actos, congresos, exposiciones, conciertos, representaciones y ediciones en todos los formatos y soportes que tienen al caballero Don Quijote como dueño y señor de las conmemoraciones del IV centenario de su primera aparición pública. La multitud de celebraciones, en el peor de los casos, puede llegar a la saturación ciudadana por exceso, y en el mejor y más probable, servirá para la difusión de una obra ejemplar que ha superado con enorme dignidad e interés sus 400 primeros años de vida.&lt;p&gt;
La magnífica conjunción de un hidalgo venido a menos, conocedor del código de la caballería en una España de comienzos del siglo XVII que empezaba a olvidar el humanismo renacentista, con un escudero rústico, glotón, de elemental sabiduría y enorme sentido común poso de tantos siglos de lucha por la simple supervivencia, permite al talento del escritor describir y valorar las aventuras que corren desde una doble perspectiva: la del impenitente soñador que vive su impulso idealista y la de quien desde el ras del suelo no entiende de las fantasías de su señor pero le sigue con una fidelidad a prueba de delirios. "Acuñados como cara y cruz de una medalla de oro, Don Quijote y Sancho siguen haciendo este milagro secular de reunirnos a mujeres y a hombres a escuchar o a leer o a interpretar su propia y libre palabra nuestra", señala lúcidamente Lázaro Carreter en el prólogo de la edición de la obra por la Real Academia Española.&lt;p&gt;
Y si la fidelidad de Sancho está más que demostrada, también lo están los valores del caballero, entre los que destaca su amor por la libertad. Cervantes escribe su novela tras cinco años de presidio en Argel y en ella hace decir a Don Quijote que "la libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres". Hay que añadir el amor, la justicia, la integridad o la generosidad, cualidades que encierran el código de comportamiento de la caballería, ese ya anacrónico modo de entender el mundo y la vida con el que enloqueció nuestro hidalgo.&lt;p&gt;
Naturalmente el relato de las venturas y desventuras de una pareja tan complementaria no sería suficiente para explicar la larga permanencia en los hábitos de lectura de tantas generaciones. &lt;i&gt;El Quijote,&lt;/i&gt; como se ha dicho hasta la saciedad, es la primera gran novela, la obra cumbre de la prosa española.&lt;p&gt;
Fue Miguel de Unamuno quien comentó sobre la figura del hidalgo que "era pobre y ocioso; ocioso estaba los más ratos del año. Y nada hay en el mundo más ingenioso que la pobreza en la ociosidad. La pobreza le hacía amar la vida, apartándole de todo hartazgo y nutriéndole de esperanzas, y la ociosidad debió de hacerle pensar en la vida inacabable, en la vida perturbadora". Celebremos, pues, con alborozo los jóvenes y vitales primeros 400 años de la novela sobre un ingenioso hidalgo que enloqueció de tanto añorar un mundo perdido y que frente al desánimo general, frente a la melancolía que provocaba una España en la que la muy poderosa Iglesia católica hacía tiempo había abanderado la lucha contra el ideal erasmista e impuesto la Inquisición, supo plantarle cara desde la generosidad y el amor a la libertad en compañía de su fiel escudero.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-02</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Compasi&oacute;n global]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[La magnitud de la catástrofe causada por el maremoto en el sureste asiático es tal que pese a que el número de víctimas mortales oficial ronda los 150.000, los propios responsables locales y de la ONU reconocen que nunca se llegará a saber la cifra exacta de los fallecidos en lo que constituye una auténtica "catástrofe global". Pues, aunque localizada geográficamente, dadas las poblaciones afectadas, incluidos miles de turistas en este mundo globalizado, los destrozos del &lt;i&gt;tsunami&lt;/i&gt; no tiene límites geográficos, y la necesidad de repararlos, tampoco.&lt;p&gt;
Ante el desastre se ha lanzado una auténtica carrera de generosidad. Bush, que ha multiplicado por 10 la cantidad comprometida por EE UU, habla de una "coalición humanitaria". Diversos países y organismos, Europa (España incluida), Japón, varios países petroleros y el Banco Mundial, entre otros, ya habían, según la ONU, comprometido ayer una ayuda equivalente a 1.500 millones de euros (2.000 millones de dólares), cuando hoy se cumple una semana de la tragedia.&lt;p&gt;
Nunca se consiguió tanto en tan poco tiempo. Como ha señalado Jan Egeland, secretario general adjunto de la ONU para ayuda de emergencia, la escala de esta compasión internacional no tiene precedentes. Por ello, sería lo mínimo humanitariamente exigible que los bancos, al menos en España, dejen de cobrar las habituales comisiones a los particulares o empresas que transfieren donaciones a ONG u otros fondos, en lo que constituye una ola positiva de compasión ciudadana.&lt;p&gt;
Las cantidades no bastan. En la carrera contra el tiempo hay que asegurar la ayuda de emergencia, pero también la de los días despues, el pasado mañana y los años venideros. Las vidas de los muertos no se recuperarán y lo que el &lt;i&gt;tsunami&lt;/i&gt; tardó minutos en llevarse requerirá años de reconstrucción. No se conoce toda la escala de lo ocurrido. Ayer empezó a llegar ayuda a algunas islas remotas de Indonesia. Pese a los envíos masivos que alivian a cientos de miles de personas, son más de cinco millones los supervivientes en 12 países que necesitan ayuda de urgencia para curas, evitar morir de hambre o de sed, y controlar las epidemias de cólera o tifus, que pueden provocar tantos muertos como el maremoto en condiciones agravadas por el monzón.&lt;p&gt;
El desafío para la comunidad internacional es gigantesco. Nunca la gobernanza global se ha tenido que enfrentar a una ayuda en tal escala que requiere no sólo fondos, sino una enorme capacidad de coordinación, básica pero no únicamente a través de esa organización esencial que es la ONU. Indonesia ha sugerido una reunión de coordinación para el 6 de enero en Yakarta, seguida de otra de los donantes en Ginebra. Como siempre, pero esta vez con más razón, hay que asegurar que la ayuda es sostenida, que este anhelo de compasión sigue tras las primeras ayudas de emergencia.&lt;p&gt;
Pues en estas conferencias a menudo se toman compromisos que luego, como hemos visto en Afganistán, no se cumplen con tanta generosidad. Junto a la ayuda de emergencia -en la que las ONG y los ejércitos están desempeñando una encomiable labor- es necesario diseñar un plan sostenible de recuperación de todas las zonas afectadas, de sus poblaciones y de sus economías, lo que implica para esta zona acelerar los objetivos del milenio de Naciones Unidas para reducir la pobreza en el mundo a la mitad, aunque asegurando que esta ayuda no se descuenta de la que se destina a otras zonas del mundo, como el África subsahariana, necesitadas de apoyo constante.&lt;p&gt;
No ha sido un desastre humano, sino obra de la ciega naturaleza.&lt;p&gt;
¿Podía haberse evitado? Los científicos están divividos al respecto. Aunque de haber contado con medidas de alerta temprana suficiente la escala de la destrucción de vidas humanas -en unas zonas superpobladas y pobres- podrían haberse reducido los daños. El terremoto de Lisboa de 1755 produjo un trauma en la manera de mirar al mundo de muchos de los pensadores de la Ilustración, a comenzar por Voltaire, que escribió entonces su famoso &lt;i&gt;Cándido&lt;/i&gt;. Este &lt;i&gt;tsunami,&lt;/i&gt; de una rara intensidad, ha provocado ya un trauma global ante un drama que nos han afectado a todos en el mundo entero. Tras el &lt;i&gt;tsunami,&lt;/i&gt; todos nos sentimos más vulnerables y, por encima de todas las diferencias, necesitados de un mundo más solidario.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2005-01-02</dc:date>
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 <title><![CDATA[]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[]]></description>
 <dc:date>2005-01-01</dc:date>
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 <title><![CDATA[]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[]]></description>
 <dc:date>2005-01-01</dc:date>
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 <title><![CDATA[Con el viento de popa]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Si se admite que la Bolsa refleja el grado de confianza de los inversores, parece que en España es muy elevada. El Ibex 35 se ha revalorizado este año el 17,37%, menos que en 2003, cuando cerró con una subida del 28%, pero de forma lo suficientemente significativa como para leer en los índices que se prolonga el optimismo empresarial. Sin duda, el crecimiento de la rentabilidad hubiese sido mayor de no mediar un acontecimiento cuasi catastrófico -la invasión de Irak- y sus ramificaciones -la explosión circunstancial, aunque prolongada, del precio del petróleo- que sembró la inquietud durante semanas en los mercados mundiales, y el trauma colectivo del 11 de marzo. A pesar de todo ello, el Ibex ha superado los 9.000 puntos (llegó a los 9.080, para ser exactos) y, en opinión del sanedrín de expertos y opinantes, la confianza y las ganancias se mantendrán durante 2005. Los inversores también han rechazado las interpretaciones catastrofistas del cambio de Gobierno elaboradas desde lo más granado del conservadurismo económico y político, partidarios confesos de la deslocalización de capitales después del triunfo electoral del PSOE.&lt;p&gt;
La bonanza bursátil no se soporta en el vacío, como llegó a suponerse en los despistados años de la burbuja tecnológica. Por el contrario, enraiza en el crecimiento de los beneficios empresariales, sostenido durante los últimos años en un marco de crecimiento económico superior a la media europea. No es extraño, pues, que la rentabilidad del mercado español de renta variable sea superior a otros con más tradición, como Wall Street o Londres. Pero es que, además, las opciones de inversión no han competido: la retribución financiera del dinero ha sido muy baja debido a los bajos tipos de interés, circunstancia que, por otra parte, ha favorecido el aumento de las ganancias de las empresas y la vivienda empieza a percibirse como demasiado cara. En estas circunstancias globales -tipos de interés reales próximos a cero, moderación salarial y rentabilidad relativa elevada- los inversores han recuperado la confianza. Cada vez hay más empresas en el mercado, el volumen de intercambios aumenta y, en consecuencia, la solidez del recurso a la especulación con acciones está hoy por encima de cualquier sospecha.&lt;p&gt;
El envés del discurso discurre por la escasa representatividad (todavía) de la Bolsa española. En apenas 10 empresas se concentra el 60% de la capitalización bursátil global. Las consecuencias son una excesiva bancarización del mercado -es ostensible la ausencia de un manojo de grandes empresas españolas- y una tendencia a la inestabilidad, puesto que, con (relativamente) poco dinero en inversiones sensibles se puede alterar la trayectoria global del mercado. Por otra parte, resulta imperativo que la transparencia de las operaciones bursátiles quede por encima de toda sospecha. En los últimos años han menudeado las sospechas de información privilegiada y las operaciones de escasa ética empresarial que no han recibido la suficiente atención del regulador del mercado. El nuevo presidente de la CNMV, Manuel Conthe, tiene mucha tarea por delante, sin duda.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-31</dc:date>
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<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Jugar con fuego]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Arnaldo Otegi le ha puesto boca arriba al &lt;i&gt;lehendakari &lt;/i&gt;Ibarretxe todas sus estrategias al apoyar la propuesta de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi. No estaba en el guión ni de él ni de casi nadie que la ilegalizada Batasuna diera &lt;i&gt;luz verde &lt;/i&gt;ayer en el pleno del Parlamento vasco al plan soberanista auspiciado por el Gobierno tripartito (PNV, Eusko Alkartasuna y Ezker Batua). Pero el líder batasuno le sorprendió con una jugada de pícaro, que muy posiblemente provocará la muerte del llamado &lt;i&gt;plan Ibarretxe,&lt;/i&gt; pues será rechazado por las Cortes Generales por inconstitucional, al tiempo que meterá presión al PNV para conseguir que el partido de la izquierda &lt;i&gt;abertzale&lt;/i&gt; participe en las elecciones autonómicas del próximo mayo. Ibarretxe sabía que jugaba con fuego ...y se ha quemado.&lt;p&gt;
Otegi le ha gastado aparentemente una muy mala pasada al tripartito, pero sobre todo al propio Ibarretxe, quien daba por asumido que los seis diputados de Socialista Abertzaleak (SA), el grupo parlamentario de la ilegalizada Batsuna, votarían en contra y por consiguiente su plan no contaría con la mayoría absoluta, fijada en 38 votos. Pues bien, logró 39. En su insólita defensa de cómo se adjudican tres votos a una opción y tres a la contraria, Otegi dejaba claro, por si hiciera falta, su reto: un triple &lt;i&gt;sí &lt;/i&gt;"a Euskal Herria, a la autodeterminación y a un gran acuerdo que permita abrir las puertas para superar el conflicto", pero un rotundo y triple &lt;i&gt;no&lt;/i&gt; "a los errores de hace 25 años", en referencia al Estatuto de Gernika.&lt;p&gt;
Para Otegi, todos los males vienen del Estatuto de 1979 -ahora sí se puede decir que ha muerto tras lo ocurrido ayer-, y propone que sean los propios vascos quienes decidan su futuro. Es decir, nada de pactar con Madrid, sino de apostar por una estrategia rupturista y de reunir en una mesa de negociación a todas las fuerzas vascas para marcar las propias reglas, que contemplen directamente la independencia.&lt;p&gt;
Se trata de una auténtica perversión, pues en cierta manera le obliga a Ibarretxe a comprometerse mucho más de lo que deseaba, a ir más allá de lo que busca su reforma estatutaria -"una relación de amable convivencia" con el Estado español-, porque para la izquierda &lt;i&gt;abertzale&lt;/i&gt; su plan no sirve. No se puede descartar que el golpe de teatro de ayer pueda esconder algún acuerdo secreto entre peneuvistas y batasunos. Algunas señales de deshielo se habían producido tras el mitin de Otegi hace un mes en Anoeta, en el que anunciaba que había llegado la hora del diálogo mientras ETA ponía una bomba en un cuartel.&lt;p&gt;
Pero, con o sin enjuagues, la conclusión del debate parlamentario es que el &lt;i&gt;plan Ibarretxe&lt;/i&gt; sale lastrado por el apoyo -bastante engañoso- de un partido que fue ilegalizado por su vinculación a las actividades terroristas de ETA. Y eso la ciudadanía vasca debería tenerlo en cuenta. Ya de por sí resulta un insulto a la democracia que Otegi no criticara en ningún momento de su intervención la violencia etarra, que se refiriera a los presos y las torturas, y que incluso se permitiera dar lectura de un mensaje del fugado diputado batasuno Josu Ternera, perseguido por su presunta responsabilidad en el atentado contra un cuartel en Zaragoza en 1987 que causó la muerte de once personas, cinco de ellas niños.&lt;p&gt;
¿Y ahora qué? Teóricamente, el plan debe ser remitido a las Cortes Generales para su aprobación como ley orgánica. Está ya descartado que pase, pues tanto el PSOE como el PP ya han manifestado que votarán en contra por considerarlo anticonstitucional. En su idea inicial, cuando lo formuló hace tres años, Ibarretxe habló de abrir simultáneamente una negociación con el Gobierno que no rebasara los seis meses y someter luego a consulta popular de la ciudadanía vasca su plan, con o sin acuerdo de las Cortes e infringiendo la ley. Anoche mismo llamó al jefe del Gobierno, Rodríguez Zapatero, para solicitarle la apertura de negociaciones. Antes del golpe de efecto de Otegi, el&lt;i&gt; lehendakari&lt;/i&gt; volvió a subrayar en el Parlamento que la consulta se haría. Posiblemente se haga en un futuro, pero con otro plan. Además, nadie excluye que el voto sea invalidado y considerado ilegal al haber sido logrado con el respaldo de un partido ilegalizado.&lt;p&gt;
Desde ayer, el guión cambia, y para mal, para Ibarretxe. El PNV y su socio EA habían cerrado días atrás un acuerdo para volver a concurrir en coalición a las elecciones de mayo, junto con Ezker Batua, llevando el plan de reforma estatutaria, que presuponían iba a ser derrotado en el Parlamento de Vitoria, como eje programático y esgrimiendo la celebración de un referéndum a fecha fija como cebo para seguir atrayendo votos de Batasuna. Pero los tiempos no los marca él, sino Otegi.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-31</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[China amenaza]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Las advertencias de China a Taiwan sobre las consecuencias de perseguir su independencia no son nuevas. Pero la última, materializada en un informe sobre política de defensa, apunta inequívocamente hacia la guerra. Y sigue al anuncio de que el Parlamento chino debatirá en marzo, vale decir aprobará, una ley antisecesionista en la que presumiblemente se detallarán las circunstancias bajo las cuales Pekín iniciaría una acción militar contra la que considera provincia rebelde.&lt;p&gt;
Esta peligrosa escalada tiene mucho que ver con la actitud del presidente taiwanés, Chen Shui-bian, dedicado impulsor de una retórica proindependentista. Reelegido en marzo por un estrecho margen, ha utilizado la campaña para las legislativas celebradas este mes -en las que su partido nacionalista no ha conseguido la mayoría esperada- para plantear una radicalización constitucional de la separación entre los dos países. Taiwan -oficialmente República de China- es de hecho independiente, pero su anacrónica Constitución de 1948 sugiere que es parte de una hipotética China no comunista. Chen pretende adoptar una nueva Constitución por referéndum en 2006 e intentar formar parte de la ONU con el nombre de Taiwan, entre otras cosas.&lt;p&gt;
Esta miscelánea forma parte de una acrisolada batería de gestos sin posibilidad de convertirse en hechos. Ni Taiwan ingresará en la ONU mientras Pekín tenga derecho de veto ni se someterá previsiblemente a consulta una nueva Constitución que asuma la independencia de la isla, toda vez que se necesita un 75% de votos parlamentarios, imposible de conseguir. En última instancia, Chen se abstendrá de pasar al papel unos propósitos que podrían significar la guerra con el coloso al otro lado del estrecho. Un enfrentamiento por el que tampoco está China, sabedora de que devastaría su economía y la reputación cuidadosamente labrada como emergente superpotencia responsable.&lt;p&gt;
Pero Taiwan es un conflicto emotivo y volátil y sería suicida minusvalorar la escalada de Pekín y Taipei. Washington, directamente implicado, no lo hace. Taiwan depende del sostenido apoyo estadounidense. Bush es el garante último de la independencia efectiva de la isla, además de su proveedor militar, pero bajo ningún concepto está dispuesto a dejarse arrastrar en su nombre a un eventual choque armado con China, una potencia nuclear. De ahí que la Casa Blanca haya pedido al presidente Chen que modere sus excesos. Por debajo de la propaganda está el hecho de que ambos enemigos históricos persiguen un rearme a ultranza.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-30</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Por tierra, mar y aire]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Los planes de inversión a largo plazo en infraestructuras aumentan las expectativas de modernización económica, tranquilizan a los agentes constructores y refuerzan ante los ciudadanos la idea de que el Gobierno se preocupa por el capital público. A cambio, sufren de falta de firmeza: las revisiones plurianuales suelen ser tan importantes como los propios planes y, al cabo del tiempo, pierden credibilidad. El ambicioso que acaba de presentar el Gobierno, con vigencia hasta 2020, no escapa a tales esquemas. Invertirá 241.392 millones de euros en los próximos 15 años, admite la participación privada, a la que se reserva el 40% de la financiación del plan y, en fin, presta atención preferente al ferrocarril, que se llevará casi el 50% de las inversiones totales. El salto cuantitativo es espectacular: de los 9.000 kilómetros actuales de autovías y autopistas se pasará a 15.000; y la red de ferrocarril de altas prestaciones se multiplicará casi por diez, de los 1.030 kilómetros actuales subirá a 10.000.&lt;p&gt;
Un plan de esta envergadura requiere muchas precisiones y no pocas cautelas. Por ejemplo, el 60% de la financiación es presupuestaria, pero ¿incluirá una política de tarifas &lt;i&gt;crecientes &lt;/i&gt;que contribuya a financiar vías de ferrocarril o kilómetros de carretera? Porque la financiación pública no excluye el recurso a políticas de aumento de tarifas, como está demostrando la Comunidad de Madrid. Precisiones como ésta deberían acompañarse de otras igualmente decisivas en términos de racionalidad económica. ¿Existen estudios de rentabilidad comparada entre los distintos medios de transporte en cada ciudad beneficiada por el plan? Tampoco conviene olvidar que, en el ámbito de las infraestructuras, las metropolitanas comienzan a exigir casi tanto esfuerzo como las nacionales.&lt;p&gt;
El riesgo mayor, no obstante, llega desde las inevitables presiones políticas. La coherencia económica del plan quedará irremisiblemente arruinada si cada capital de provincia moviliza el rosario de &lt;i&gt;lobbies &lt;/i&gt;correspondientes para disponer de aeropuerto, AVE y autovía. A todo lujo, por tierra, mar y aire. La integración de las infraestructuras es un factor decisivo para aumentar la rentabilidad del capital humano, pero ese criterio debe combinarse rigurosamente con la disponibilidad de recursos y el cálculo del coste de oportunidad de cada magna obra. Si el plan se convierte en un pretexto con fondos garantizados para reclamar prebendas en función de la capacidad de presión de los políticos locales o autonómicos, la red de infraestructuras se convertirá en un caos. Caro, pero caos.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-30</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Aborto no deseado]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Hay un dato positivo en el informe de Sanidad sobre la práctica del aborto en España durante 2003. El número sigue aumentando -79.788 frente a los 77.000 del año anterior-, pero por primera vez se observa una moderación en esa tendencia al alza. La interrupción voluntaria del embarazo se practicó en 2003 en el 15,3% de las gestaciones, frente al 15,6% en 2002.&lt;p&gt;
Pero, pese a esa inflexión a la baja, la cifra de abortos -un acto siempre traumático para la mujer y que debe ser decidido con libertad y responsabilidad- sigue siendo muy elevada. Es desproporcionado que el 15,3% de las gestaciones terminen en aborto. Revela las carencias que lastran la educación sexual en España, el fracaso de las políticas de planificación familiar y, en general, la ausencia de una información actualizada sobre los métodos de prevención del embarazo y el modo de acceder a ellos. El aborto no puede convertirse en método habitual, sino en último recurso para resolver un embarazo no deseado. Si sucede así es justamente por el fracaso de las políticas de prevención, como lo demuestra el hecho de que el 58% de las abortantes en 2003 no acudiera a ningún centro de planificación familiar.&lt;p&gt;
El recurso a esta práctica como sustitutivo de los métodos anticonceptivos parece evidente entre las mujeres que abortan más de una vez: dos de cada diez lo hicieron por segunda vez en 2003, el 5% por tercera vez y un 1,38% por cuarta vez. Incluso el creciente uso de la &lt;i&gt;píldora del día siguiente -&lt;/i&gt;300.000 usuarias en 2003-, y que parece ser la causa de la desacelaración del ritmo de crecimiento del aborto, puede ser relacionado con una educacion sexual insuficiente y con el fracaso de las políticas de planificación. Un complejo hormonal de emergencia, como es la &lt;i&gt;pildora del día siguiente,&lt;/i&gt; no puede convertise en habitual. Se echa en falta cada vez más esa ley integral sobre la salud sexual y reproductiva prometida por el Gobierno como complementaria de la legislación sobre el aborto, así como actuaciones más decididas sobre la educacion sexual en la escuela. Los sectores que hacen bandera contra ella, y en general contra los métodos de prevención del embarazo, deberían reflexionar: no son un estímulo al sexo, sino que protegen a nuestros jóvenes de sus efectos no deseados o indeseables, como el sida y otras enfermedades de transmisión sexual.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-30</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Buenas y malas noticias]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[La principal agencia de evaluación crediticia del mundo, Standard and Poor's, ha otorgado al Estado español la máxima calificación. La deuda pública emitida por el Reino de España se ha situado en el mayor nivel de solvencia a largo plazo, con una perspectiva estable. Con el PP en el Gobierno, habían otorgado la misma calificación las otras dos agencias con mayor proyección internacional: Moodys y Fitch.&lt;p&gt;
Es una muy buena noticia. En primer lugar porque de esas calificaciones depende en gran medida la capacidad de apelación a los mercados internacionales de capital y las condiciones de precio en que tiene lugar. En segundo, porque para la determinación de esa calificación se han hecho explícitas valoraciones sobre el estado actual de la economía española y, lo que es más importante, sobre la política económica, inequívocamente favorables.&lt;p&gt;
Tal percepción de la economía española por evaluadores externos debería facilitar la adopción de decisiones gubernamentales encaminadas a reducir las zonas oscuras que todavía exhibe nuestra economía. Algunas las señala la agencia internacional como los riesgos derivados de un brusco ajuste en los precios de la vivienda. Otras son todavía más visibles, como la tasa de inflación significativamente más elevada que la de nuestros principales socios comerciales. Junto con el escaso fortalecimiento de la base de capital durante los últimos años, el retraso en abrazar la sociedad de la información o los más pobres registros de productividad de la UE alertan sobre una excesiva pérdida de competitividad de la economía española.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-29</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[La retirada sun&iacute;]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El anuncio del mayor de los partidos suníes de que no concurrirá a las elecciones de Irak el mes próximo añade un nuevo y grave factor de incertidumbre en el horizonte inmediato del país árabe ocupado. La formación no pide el boicoteo a los comicios que deben alumbrar una Asamblea Constituyente, pero argumenta que no pueden ser representativos en las actuales condiciones de violencia incontrolada en algunas zonas.&lt;p&gt;
Los iraquíes presumiblemente están muy poco impresionados por el hecho de que Bin Laden haya declarado &lt;i&gt;infiel&lt;/i&gt; a quien participe en las elecciones auspiciadas por EE UU. Pero saben que el insoportable grado de brutalidad cotidiana -sobre todo en las áreas suníes del centro del país, que las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes son incapaces de manejar- hará peligroso votar en unos comicios de los que la minoría suní, el 20% de la población, apeada del carro del poder que disfrutó con Sadam Husein, espera muy poco. Los dos últimos episodios de esta incontrolable carnicería son el asesinato ayer en Tikrit, feudo de Sadam, de una veintena de policías y miembros de la Guardia Nacional y el ataque suicida en Bagdad, la víspera, contra la sede del más importante partido chií, que mató a 15 personas.&lt;p&gt;
Todo en Irak se confabula contra los planes de Bush. La participación de los suníes es básica en la estrategia estadounidense para preservar una apariencia de representatividad. Si las elecciones del 30 de enero se celebran sin su cooperación, no sólo darán una exagerada mayoría parlamentaria a los chiíes, sino que la Constitución y el Gobierno resultantes carecerán de legitimidad para esa decisiva quinta parte del país que los suníes representan. Chiíes, al sur, y kurdos, al norte, hacen el 80% de la población de Irak. Juntos pueden legitimar sin duda aritméticamente los comicios. Pero es impensable la gobernabilidad de un país tan roto en credos, etnias y tribus sin una suficiente presencia política de los suníes. En ese escenario estaría latente el espectro del enfrentamiento civil.&lt;p&gt;
Hasta tal punto las perspectivas comprometen el proyecto de la Casa Blanca que Washington estudia ya, con ningún éxito conocido por el momento, la posibilidad de que, independientemente del resultado de las elecciones, se atribuyan escaños suplementarios en el Parlamento de 275 miembros a dirigentes suníes. E incluso, como ha sugerido el todavía secretario de Estado Colin Powell, que se les otorgue un número determinado de carteras en el futuro Gobierno. Evitar la marginalización electoral de los suníes es necesario. Pero la solución &lt;i&gt;in extremis&lt;/i&gt; que avanza Washington, con precedentes más o menos asimilables en Líbano o Irán, entra en colisión no sólo con las ambiciones de chiíes y kurdos, sino con los más elementales escrúpulos democráticos.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-29</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Pastiche vasco]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[A menos de 48 horas del debate legislativo sobre la llamada Propuesta de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi, más conocido como &lt;i&gt;plan Ibarretxe&lt;/i&gt;, el Parlamento vasco es de nuevo escenario de un pastiche político, esta vez electrónico, con motivo de la votación del proyecto de Ley de Presupuestos de 2005. La diputada socialista Irene Novales cometió ayer un error tonto al no introducir con presteza su tarjeta, lo cual desembocó en la aprobación por sorpresa de los presupuestos para el año que viene por un solo voto de diferencia. El presidente, Juan María Atutxa, desatendiendo las quejas del PSE que solicitó la repetición, optó por admitir el resultado. De un tiempo a esta parte todo vale en Euskadi, aunque sea en el último minuto y el gol se marque en posición dudosa, pero gestos como éste sirven para alimentar una opinión de político inflexible, cuando le interesa, del que fue en los noventa un dignísimo consejero de Interior.&lt;p&gt;
Es verdad que la aprobación de las cuentas de 2005 tiene en sí relativa poca importancia, pues en cinco meses se celebrarán las elecciones autonómicas. Además, el Gobierno tripartito es experto en moverse en aguas difíciles y está ya acostumbrado a tener que apurar la situación. Ha ocurrido en varias ocasiones. Los presupuestos del año pasado tuvieron que ser prorrogados debido a la falta de apoyo parlamentario y los del anterior salieron gracias a esa tragicómica ausencia del entonces portavoz de los populares, Jaime Mayor Oreja, que se confundió de hora en el día crucial.&lt;p&gt;
Sin duda, el incidente refleja ante todo el ambiente de campaña electoral que vive el País Vasco desde hace tiempo. Pero también la recurrente inclinación de Atutxa a convertirse en juez de parte y no, como es su obligación, en árbitro imparcial. El político peneuvista es un maestro en desdoblar su comportamiento presidencial, pero bastante incongruente en su función institucional. En ocasiones se muestra inflexible con el reglamento, como ocurrió durante el debate de ayer o expulsando el año pasado a los portavoces popular y socialista; en otras, se sirve de la ingeniería parlamentaria y emplea fórmulas más ambivalentes, pero siempre con la sospecha de que modifica las reglas de juego en provecho de su propio partido.&lt;p&gt;
No faltan asuntos para la polémica en el País Vasco. Y al del incidente parlamentario se sumó también ayer otro, que ya ha suscitado reacciones contrapuestas pero que exigirá de un análisis desapasionado y lo más sosegado posible. Se trata de la controvertida decisión del Tribunal Superior vasco de archivar la causa abierta por desobediencia de Atutxa y otros cinco diputados de la orden del Supremo de disolver el grupo parlamentario de la ilegalizada Batasuna. Tal vez de aquellos polvos vienen ahora estos lodos.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-29</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Residuos radiactivos]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El Congreso ha solicitado al Gobierno que se construya un Almacenamiento Temporal Centralizado (ATC) para custodiar los residuos radiactivos de alta actividad, los que tienen una vida más larga, esencialmente las barras de combustible gastado por las centrales nucleares. De forma provisional, estos residuos se conservan en las mismas centrales, con los problemas que esta situación presenta, especialmente cuando las centrales vayan siendo desmanteladas. El acuerdo ahora tomado significa un giro en las previsiones a medio plazo e implica posponer la ubicación y construcción de un Almacenamiento Geológico Profundo (AGP), un silo subterráneo con condiciones adecuadas de estabilidad en el que se suponía que había que depositar los residuos durante miles de años.&lt;p&gt;
En el corto plazo, la solución del ATC es considerada mejor por la mayoría de los expertos y ha sido sugerida por la Empresa Nacional de Residuos (Enresa). Permite esperar en condiciones de seguridad que se perfeccionen los procedimientos de neutralización de los residuos para hacerlos inocuos o de vida mucho más corta, al tiempo que mejora las condiciones de conservación y custodia respecto de la dispersa situación actual. El ATC será un almacenamiento en superficie que garantice la seguridad, cuyo diseño está ya avanzado y para el que existen precedentes en otros países europeos, que se han orientado también en esta dirección. El problema será ubicarlo, y ahí es donde el Gobierno y las empresas involucradas tendrán que proceder con inteligencia y generosidad, contando en esta ocasión con el apoyo unánime del Congreso.&lt;p&gt;
La mayoría de las organizaciones ecologistas se oponen a cualquier tipo de actuación que implique mover los residuos y han criticado el acuerdo sobre el ATC. Pero parece que su animadversión forma parte de su campaña antinuclear. Si ello fuera así, se estaría supeditando un aumento en la seguridad de las instalaciones atómicas a los objetivos de dichas organizaciones. Los residuos existen y, mientras las centrales nucleares, que generan cerca de la tercera parte de la electricidad en España, sigan en operación, continuarán produciéndose. Y algo hay que hacer para extremar las garantías de control.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-28</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Ucrania, naranja]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Con ocho puntos de ventaja sobre su rival y la bendición de los observadores internacionales destacados en el país, el candidato prooccidental Víktor Yúshenko ha ganado las elecciones presidenciales de Ucrania. Unos comicios civilizados y pacíficos, repetición de la fraudulenta segunda vuelta celebrada el 21 de noviembre. Víktor Yanukóvich amenaza con no reconocer su derrota, pero la pataleta del primer ministro prorruso no tendrá otras consecuencias previsibles que la de retrasar la proclamación oficial de unos resultados que ponen fin a un notable experimento democrático. Durante semanas, y ante los ojos atónitos de medio mundo, centenares de miles de personas han mantenido en Kiev una singular vigilia para conservar encendida la llama de la libertad y asegurarse de que el destino político de Ucrania se correspondía con la voluntad mayoritaria de sus ciudadanos.&lt;p&gt;
Lo ocurrido en Ucrania es relevante no sólo para la antigua república soviética, sino para el conjunto de una región que, aunque formalmente soberana, sigue enfeudada en buena medida a los designios del Kremlin. El envenenado Yúshenko ha dicho tras conocer su victoria que Ucrania es ya libre, además de independiente. El presidente electo, que pretende en la medida de lo posible desprenderse de la tutela de Moscú e inclinar su país hacia los códigos occidentales, ha hecho campaña sobre dos ejes: la lucha contra la enquistada corrupción, generalizada durante la década del saliente Leonid Kuchma, y la necesidad de reformar la maltrecha economía. Ni lo uno ni lo otro será fácil, pese al decidido impulso de la &lt;i&gt;revolución naranja&lt;/i&gt;.&lt;p&gt;
El resultado electoral es un formidable revés para los planes neoimperiales de Vladímir Putin. Pero Yúshenko tendrá que entenderse estrechamente con el líder ruso. No sólo porque Ucrania es un país escindido, cuya mitad oriental mira a Moscú y quiere mayoritariamente seguir reflejándose allí, sino porque, económicamente a caballo entre Rusia y la Unión Europea, nadie puede permitirse elegir uno de los dos mundos a expensas del otro. Si la UE representa el mercado natural de una buena parte de las exportaciones ucranias, Moscú es su indiscutible proveedor de energía, la materia estratégica por antonomasia. Ucrania importa de Rusia la mayor parte del gas que consume y el 90% del petróleo. Su dependencia energética otorga a Putin una palanca crucial sobre el país vecino.&lt;p&gt;
Por eso Yúshenko, con poderes reducidos respecto a su antecesor y manejando un dividido Parlamento, deberá caminar con pies de plomo en su programa reformista. Y por eso necesitará ahora, más que nunca, el decidido apoyo de Europa y EE UU -que en las semanas previas alzaron contundentemente su voz en defensa de unas elecciones limpias- para consolidar la democracia y hacer efectivo el imperio de la ley en Ucrania.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-28</dc:date>
</item>
<item rdf:about="http://www.elpais.es/opinion.html">
 <title><![CDATA[Trampa viaria]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[No hace falta que los temporales de nieve y frío alcancen en España dimensiones fuera de lo normal para que hagan saltar por los aires el sistema de transportes, saquen a la luz carencias de medios y fallos de funcionamiento en los servicios de protección civil, y provoquen situaciones que bordean la emergencia humanitaria en las vías de comunicación. El que ha azotado hasta ayer Castilla y León puede calificarse de fuerte, sobre todo en la provincia de Burgos, pero no deja de ser un fenómeno atmosférico estacional. Sin embargo, ha bastado para colapsar durante horas las principales arterias viarias y dejar atrapados en el interior de sus vehículos a varios miles de ciudadanos que retornaban a sus hogares el día de Navidad.&lt;p&gt;
Lo verdaderamente irritante es que esta situación no difiere mucho de la vivida hace menos de un año en esa misma zona. El PSOE, entonces en la oposición, acusó al Gobierno del PP de imprevisión. Pero, más que imprevisión -el temporal estaba más que anunciado-, lo que se pone de manifiesto en ésta como en otras ocasiones es una escandalosa falta de puesta a punto de los efectivos públicos disponibles -materiales y humanos- para evitar los efectos más perniciosos del invierno. Parece como si la nieve siempre cogiera por sorpresa a quienes tienen la misión de quitarla de las carreteras. Las máquinas o llegan tarde o no llegan, porque son insuficientes. Fomento ha cifrado en 600 las quitanieves que el fin de semana han actuado en la zona del temporal. Pero no parece que estuvieran en el lugar y momento adecuados para evitar que miles de ciudadanos quedaran atrapados.&lt;p&gt;
Es cierto que el Gobierno ha dado la cara poniéndose al frente del operativo desplegado. Los efectivos de la División Acorazada Brunete enviados a los puntos más conflictivos han prestado una valiosa ayuda a algunos automovilistas. Pero se trata de una reacción insuficiente. La eficacia de una Administración pública se demuestra cuando se advierte la posibilidad de una emergencia: teniendo las quitanieves en el lugar adecuado, a la Guardia Civil desplegada en su sitio y los dispositivos a punto. También los ciudadanos tienen que ser responsables y no aventurarse en medio de un temporal de nieve sin cadenas. Se trata de no contribuir al caos, como hacen las concesionarias de autopistas permitiendo que éstas se conviertan en una ratonera para centenares de vehículos.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-28</dc:date>
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 <title><![CDATA[Autocr&aacute;tico Putin]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[La interminable conferencia de prensa en la que Vladímir Putin ha glosado los logros del Kremlin en el año que acaba ha puesto inequívocamente de manifiesto un credo político de gran potencia nacionalista, en rumbo de colisión con los valores occidentales y democráticos. En tono desafiante, el presidente ruso ha justificado la renacionalización del gigante petrolero Yukos, ha criticado el doble rasero occidental a propósito de países ex soviéticos, se ha preguntado por una supuesta intención estadounidense de aislar a Rusia y ha recordado que su país es, junto con Estados Unidos, el mayor poder nuclear del planeta.&lt;p&gt;
Putin no sólo está embarcado en una seria escalada retórica antioccidental, sino que aleja por momentos a Rusia de la liberalización política y económica prometida. Los dos últimos mojones en este camino equivocado son la grosera interferencia del presidente ruso en el proceso electoral de Ucrania, donde ayer se repitieron los comicios presidenciales, y la culminación de la saga de la petrolera Yukos con su efectiva renacionalización. Su principal filial ha sido subastada por una fracción de su valor a una empresa desconocida e inmediatamente después revendida a Rosneft, compañía propiedad del Estado. El Kremlin está mucho más interesado en reafirmar su control sobre la economía que en abrirla; gas y petróleo son una herramienta política demasiado importante para dejarla en manos privadas.&lt;p&gt;
Las débiles esperanzas de que el pluralismo político se asentara en Rusia de la mano de Putin han quedado sepultadas tras la mayoría de dos tercios en la Duma, obtenida por su partido en diciembre pasado, y su abrumadora reelección a la presidencia en marzo de este año. Para entonces ya había metido en cintura a la prensa y televisión no adictas, a los oligarcas ambiciosos de poder político y, desde mucho antes, manifestado su inequívoco apoyo a los regímenes periféricos más impresentables, entre ellos la Ucrania de Kuchma o la Bielorrusia estalinista de Lukaschenko. Los trágicos y reiterados excesos de Putin en Chechenia o la vulneración permanente de los derechos humanos en Rusia han encontrado la tímida protesta, cuando no el inadmisible silencio, de EE UU y Europa.&lt;p&gt;
Los últimos coletazos de este viaje hacia el poder absoluto son el proyecto para liquidar las elecciones directas de los dirigentes regionales y la tramitación parlamentaria del plan que deja manos libres al Kremlin para suprimir prácticamente las libertades ciudadanas y de prensa en casos de amenaza terrorista. Definida ésta en términos tan vagos y discrecionales que suponen un cheque en blanco al Ejecutivo.&lt;p&gt;
Encaramado en la ola de su popularidad interna y el maná del petróleo, Putin se ve cada vez más como el líder de una superpotencia alternativa a EE UU. De ahí sus reiterados recordatorios a la capacidad nuclear rusa. No es en absoluto la esperanza reformista que se quiso avizorar hace cuatro años, sino el hombre al timón de una suerte de dictadura plebiscitaria disfrazada con un traje de democracia electoral que revienta por todas sus costuras.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-27</dc:date>
</item>
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 <title><![CDATA[Reforma y consenso]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El Partido Socialista de Euskadi ha presentado su proyecto de reforma del Estatuto como alternativa al &lt;i&gt;plan Ibarretxe&lt;/i&gt; en vísperas de su votación en el Parlamento vasco. El PSE busca la vía del consenso a través de una mesa con todos los partidos democráticos. Y apuesta por la superación de las fracturas que vive el País Vasco en una sola comunidad, frente al nacionalismo etnicista y excluyente. El uso del término "comunidad nacional", la referencia al vaciamiento de competencias vía ley de bases como una de las deficiencias del Estatuto vigente, la insistencia en la representación de Euskadi en la UE y la música general del texto han hecho que desde diversos sectores se vea la influencia del tripartito catalán sobre la propuesta socialista vasca. No es extraño que dos proyectos de reforma que rechazan cualquier opción rupturista tengan muchos elementos en común.&lt;p&gt;
El presidente Zapatero, en su discurso de investidura, abrió oficialmente el proceso de reformas estatutarias y constitucionales. Desde este momento, lo que es exigible a las distintas partes es que se respete el principio de pacto y consenso que presidió el inicio de la transición. La propuesta de PSE, como la del tripartito catalán, lo cumple. El Parlamento catalán ha trabajado desde el primer momento con comisiones unitarias y con el objetivo de conseguir un texto lo más ampliamente compartido posible. El PSE busca un procedimiento parecido, de carácter claramente incluyente. Lo que no es admisible son los órdagos: las propuestas basadas sobre el principio de lo toma o lo deja, o sobre lógicas de exclusión. La principal objeción al proyecto del PSE es que llega quizá tarde. Sin embargo, todo esfuerzo que plantee la superación de la actual fractura que muestra la sociedad vasca es una aportación positiva.&lt;p&gt;
Las estrategias de cambio institucional que venían del País Vasco y de Cataluña estaban pensadas en función de la permanencia en el poder del Partido Popular. Eran procesos que tenían entre sus cálculos los réditos políticos internos a cada comunidad del inevitable rechazo de Madrid. Pero la situación ha cambiado. Y es hora de razonar en términos de lo posible, y no al revés. Zapatero se dispone a lanzar ahora un aviso a navegantes al advertir que no avalará ninguna reforma que no haya sido consensuada con el Ejecutivo central, algo que puede entrar en contradicción con su promesa de apoyar el Estatuto que salga del Parlamento catalán.Ya es tiempo de que empiece a definir el horizonte de lo que pretende. Lo que no es de recibo es que el secretario general del PSOE, José Blanco, diga que no sabe si está de acuerdo o no con el proyecto del PSE. El momento de escuchar, de tomar nota de lo que dicen los demás, ya ha pasado.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-27</dc:date>
</item>
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 <title><![CDATA['Tsunami' asesino]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El sureste asiático, de por sí atribulado en su historia por tantas convulsiones políticas y sociales, vivió ayer unos de sus peores dramas. Esta vez no fue debido al factor humano, sino al misterioso capricho de la naturaleza y a la ferocidad del &lt;i&gt;tsunami,&lt;/i&gt; como llaman los japoneses a los maremotos tan comunes en la zona. Más de 11.000 muertos y un número indeterminado de desaparecidos es el saldo provisional del seísmo, que azotó principalmente Sri Lanka, Indonesia e India, pero también Bangladesh, Malaisia, Maldivas y Tailandia. Es el quinto terremoto más violento del mundo en los últimos cien años. Con una intensidad de 8,9 grados, establece casi un récord en la escala de Richter. La época navideña parece maldita, pues hace justamente un año 43.000 personas murieron en el sureste de Irán por otro gran temblor que sepultó la histórica ciudad de arcilla de Bam.&lt;p&gt;
Los expertos sostienen que la costa de Sumatra, donde se registró el epicentro a 40 kilómetros de profundidad, es una de las áreas más calientes y potencialmente más proclives a movimientos telúricos y volcánicos. En realidad, los seísmos se producen allí con gran frecuencia, pero nunca con tanta intensidad como en esta ocasión. Por desgracia, no existen mecanismos fiables para predecir terremotos, pero sí para alertar sobre &lt;i&gt;tsunamis,&lt;/i&gt; pues las olas gigantescas se desplazan lentamente antes de alcanzar la costa. Quizá la hora temprana agravó más la magnitud de la catástrofe, que ha golpeado también zonas turísticas de Tailandia y Maldivas. La de ayer es una nueva catástrofe humanitaria que muestra nuestra fragilidad, pero que sobre todo exige de la inmediata solidaridad mundial. Resulta positivo que el Gobierno español se haya movilizado reuniendo al comité de coordinación de ayuda de emergencia para acelerar el auxilio.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-27</dc:date>
</item>
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 <title><![CDATA[Disgusto a Microsoft]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El proceso que la Unión Europea ha abierto contra prácticas mercantiles del coloso estadounidense Microsoft ha tenido una primera reválida. El tribunal de Luxemburgo no entra en el fondo de la cuestión, la sentencia puede tardar cinco años, pero insta a que se apliquen las medidas cautelares que en marzo impuso la Comisión Europea.&lt;p&gt;
El paquete incluye tres medidas. La multa de 497 millones de euros es un arañazo &lt;i&gt;menor&lt;/i&gt; para la multimillonaria empresa. Más preocupantes son las otras dos. Una consiste en suministrar datos técnicos a la competencia para mejorar la interoperabilidad de los productos de ésta con Windows. Es una medida para el mundo de los servidores. Ya en el pleito zanjado en Estados Unidos se acreditaron maniobras de entorpecimiento de la competencia por parte de Microsoft. Aquello que evite que se repitan tiene su lógica si es efectivo. Microsoft alega que se le obliga a suministrar secretos a empresas que logran en los tribunales lo que no hacen invirtiendo en I+D.&lt;p&gt;
La última medida alcanza al consumidor. Microsoft reina en los sistemas operativos. Su Windows está en todas partes y lleva embebidas multitud de aplicaciones, como un lector de archivos multimedia, motivo de la disputa. Es evidente que la comodidad del usuario conduce a comprar un ordenador capacitado de fábrica para las funciones que el cliente le pedirá. Igualmente cierto es que cuando Microsoft añade un servicio a su omnipresente Windows, los otros fabricantes pierden oportunidades en el mercado. Microsoft ofrecerá ahora, sólo en la UE, un Windows completo y otro, al mismo precio, sin el lector multimedia, descargable gratuitamente. Algunos analistas sostienen que impedir el fácil aterrizaje de las aplicaciones Microsoft, por el hecho de ir incrustadas en Windows, sería un reto para la propia firma que debería prestigiarlas por sí mismas.&lt;p&gt;
La gran duda sobre esta medida es si los sistemas operativos han de desnudarse forzosamente. Pocos usuarios configuran su ordenador pieza a pieza. Mientras en Estados Unidos se actuó sobre prácticas corruptoras del mercado, Europa ha entrado a dictar la composición técnica de un producto. Veremos dentro de un año cuántos europeos habrán hecho uso de la libre elección. Quizá cuando llegue la sentencia ya estaremos hablando de otros temas centrales como la emergencia del &lt;i&gt;software&lt;/i&gt; libre frente a los programas propietarios que defienden las compañías en esta batalla.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-26</dc:date>
</item>
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 <title><![CDATA[Papeles de Salamanca]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[Al abordar asuntos como la investigación histórica, una nación debería priorizar ante todo la capacidad de acceso de los estudiosos antes que el lugar de depósito. Desgraciadamente no es del todo así en España, y bien lo saben no pocos historiadores españoles y extranjeros que se quejan de desorden y obstáculos y de las graves insuficiencias de nuestros archivos. El estudioso no entiende de litigios de competencia ni encaja en ambientes emocionales, y a veces incoherentes, de rivalidades nacionalistas o regionalistas por muy legítimos que sean los planteamientos. Y en ese sentido debería leerse el último de los capítulos de los llamados &lt;i&gt;Papeles de Salamanca,&lt;/i&gt; y la recomendación, sensata, de los expertos designados por el Ministerio de Cultura de que se devuelvan los documentos originales a la Generalitat de Cataluña.&lt;p&gt;
No se trata de una decisión vinculante, sino de un consejo muy meditado, que no ha merecido ningún voto contrario entre sus 18 miembros, aunque sí la abstención de los tres representantes salmantinos. Ahora es el Gobierno central el que tendrá que decir la última palabra. Muy probablemente corroborará como "justas y legítimas" las razones esgrimidas por la Generalitat para la devolución de las 507 cajas de legajos que se hallan desde 1939 en el Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca y que fueron trasladados allí como botín por el Gobierno de Franco.&lt;p&gt;
La reacción de satisfacción de la Generalitat y de los partidos catalanes ha tenido una respuesta un tanto virulenta del alcalde de Salamanca y de exponentes de la Junta de Castilla y León. Un aviso de "resistencia numantina", exagerado y visceral, que presagia probablemente batalla judicial. Mezclar la política en este asunto resulta bastante dañino, aunque el mal ya fue hecho hace casi una década cuando se dio rienda suelta a opiniones vehementes de castellanos y catalanes. Y en nada ayudó la última ministra de Cultura del PP, Pilar del Castillo, cuando decidió en 2002 paralizar la devolución escudándose en el principio de la "unidad de archivo", olvidando que este principio no puede amparar el expolio de documentos por las armas como fue el caso de estos legajos, en su mayoría papeles policiales sobre la detención o el fusilamiento de antifascistas en Cataluña durante la Guerra Civil. Menos viscerales son las opiniones que ha merecido la recomendación por parte del director de la Academia de la Historia, Gonzalo Anes, alertando del peligro de disgregar la documentación de Salamanca. Resultan sensatos esos temores, pero los expertos de alguna manera los disipan al recomendar que allí quede copia de todo el material y, sobre todo, al pedir que se potencie el Archivo de Salamanca y se transforme en un auténtico Museo de la Guerra Civil con más medios y documentos que ahora no tiene.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-26</dc:date>
</item>
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 <title><![CDATA[El Rey y la unidad]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[El mensaje navideño del Rey no podía tener otro preludio que el de un homenaje a las 192 víctimas y los centenares de heridos, y a sus familiares, del atentado del pasado 11 de marzo en Madrid. "Toda España lloró con rabia y dolor, de forma unida y solidaria", afirmó don Juan Carlos en su discurso por televisión el viernes por la noche, en el que también llamó a respetar la Constitución, que elogió como modelo de consenso y consecuencia de los éxitos logrados tras casi tres décadas de democracia. Igualmente reafirmó el compromiso de la Corona por preservar "la unidad solidaria de las diversas tierras de España".&lt;p&gt;
El discurso del Monarca estuvo marcado por la memoria de las víctimas del atentado, pero revestido con varios llamamientos a la unidad tras la terrible tragedia que tiñó de luto al país hace nueve meses: "Su recuerdo, y el sufrimiento de tantos heridos, nos deben llevar a reforzar nuestra unidad para acabar con el terrorismo desde la fortaleza del Estado de derecho y la cooperación internacional", remarcó.&lt;p&gt;
En pleno debate sobre la vigencia de la actual Constitución fueron también muy significativos algunos pasajes de su intervención sobre la necesidad de respetar nuestra Carta Magna, y, en particular, la referencia al compromiso de la Corona a alentar y preservar la unidad nacional. "Las profundas transformaciones vividas por España no hubieran sido posibles sin la estabilidad política, social y económica que asegura la vigencia y el respeto de nuestra Constitución". Para don Juan Carlos es responsabilidad de todos consolidar lo ya logrado. El Monarca se muestra convencido de "la voluntad y capacidad de los españoles para seguir trabajando en esa dirección. En esa tarea, la Corona no escatimará esfuerzos. Siempre alentará y preservará la unión solidaria de las diversas tierras de España", subrayó.&lt;p&gt;
El Rey consideró justa la demanda ciudadana por lograr más empleo, mayor seguridad, mejor sanidad, vivienda asequible y educación. En política internacional, don Juan Carlos resaltó como hecho más relevante del año la ampliación a 25 de la Unión Europea y el proyecto de tratado constitucional, y animó a todos a aprovechar las oportunidades que éste brinda.&lt;p&gt;]]></description>
 <dc:date>2004-12-26</dc:date>
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 <title><![CDATA[]]></title>
 <link>http://www.elpais.es/opinion.html</link>
 <description><![CDATA[]]></description>
 <dc:date>2004-12-25</dc:date>
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