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[escepticos] Pinochet y situacion chilena.



Un saludo. No merece la pena hacer ningun comentario sobre este asunto,
pero me apetece, sobre todo tras leer unas palabras de una defensora de los
derechos humanos en chile. Vayan sus palabras como reflejo de mi sentir,
aunque desconozca los hechos relativos a los nombres personales que se
mencionan. Pero esto, ademas de una larga ristra de muertes, es lo que
Pinochet ha legado a su pueblo. Aunque todo fuera falso, valga como nota
literaria sobre la desgracia que el pueblo chileno (o parte de el, por lo
que parece) arrastra.

Y por desgracia, uno se pregunta como puede ser que una parte importante
del pueblo chileno adore al dictador genocida (perdon, presunto genocida,
que aun no ha sido juzgado....). Pero cuando se habla de iconos de un
pueblo, bien sean religiosos, politicos o de otro tipo, pasan cosas de
estas.

CARTA PUBLICA
Al abogado Señor Luis Hermosilla en relación a la entrevista concedida al
Diario La Segunda el día 22 de Diciembre de 1999

Estimado Lucho:

Con dolor he leído hace algunos días la entrevista que te hizo el diario La
Segunda en la que planteas tu posición respecto a la elección presidencial.

Tú eres un eminente abogado, como tantos otros de diversa posición política
que existen en Chile, pero no es por eso que te entrevistaron. Lo hicieron
porque  fuiste abogado de Derechos Humanos y, especialmente del "caso
degollados", y estuviste en este caso, fundamentalmente, por ser amigo de
José Manuel Parada, quien era mi compañero.

Hace tiempo me enteré de tu proceso de cambio político, sabía que estabas
apoyando la campaña de Lavín, no es eso lo que me llamó la atención, ni me
produjo enemistad, porque siempre he respetado las opciones personales. Ese
fue precisamente el sentido que tuvo nuestra lucha: la defensa irrestricta a
los derechos humanos, la denuncia permanente de la utilización cotidiana y
sistemática del terrorismo de Estado, en el cual el sólo hecho de no estar
de acuerdo  llevó a muchos chilenos a sufrir la tortura, la detención, el
exilio, la exoneración, la relegación, el desaparecimiento y la muerte.
Muchos de esos chilenos anónimos, fueron nuestros amigos, con ellos crecimos
juntos, compartimos sueños y proyectos, de los que tú y yo, junto a José
Manuel fuimos parte.

Viviste a mi lado lo que significó la lucha porque se hiciese justicia,
simplemente justicia en el caso de José Manuel, Manuel y Santiago. Conociste
a mis hijos, escuchaste su dolor, supiste cada vez que nos persiguieron para
amedrentarnos para que no siguiéramos en esta búsqueda de verdad y justicia.
Tú conoces cada detalle, lo sabes, lo viviste.

Lo que me duele, es lo relativo a dos cosas que están íntimamente ligadas a
lo valórico, que es lo que permanece y trasciende al ser humano: la
consecuencia en relación con el valor de la vida y el cómo uno se para
frente a ella. Lo otro, es el valor de la verdad.

En relación al valor a la vida pienso que, a pesar del horror que nos causó
el asesinato de José Manuel, nunca dudamos de no pedir la pena de muerte
para sus asesinos.

No la pedimos, a pesar del dolor infinito que sentíamos y de la falta que le
ha hecho a nuestros hijos: Javiera, Camilo,  Juanjo y Antonio, que desde los
10, 9, 6 y 1 año tuvieron que vivir sin su padre. Ellos fueron capaces de
crecer sin odios, creer en el valor de la vida y concordar en no pedir la
pena de muerte. No lo dudamos, a pesar del horror del crimen, de la falta de
consideración que tuvieron al asesinarlos a sangre fría, con premeditación y
alevosía.

¿Recuerdas que juntos vimos las fotos de los cuerpos brutalmente degollados?
Pudimos ver los detalles. ¿Te acuerdas que pensamos que no era bueno darlas
a conocer, por lo terrible que eran y para no causar más dolor a la gente? A
pesar que algunos pensaban que era bueno publicitarlas como denuncia, ya que
aportarían para que algún testigo se atreviese a hablar. Pero no quisimos,
más importante era no causar más  dolor. Es por ese valor que no pedimos la
pena muerte, ni nosotros ni ningún familiar de Santiago y Manuel.

Tú, que estuviste de acuerdo que el valor a la vida prima sobre el dolor,
¿Cómo puedes apoyar a un candidato que frente al dolor de un familiar no
hizo nada cuando fue detenido y hecho desaparecer su primo, y sólo se
manifiesta públicamente cuando es candidato a presidente? ¿De verdad crees
tú que quien nada hace por su familia puede hacer algo por su país?

Es por lo mismo que apoyé al Presidente Eduardo Frei cuando aplicó el
indulto en el caso "Zamorano  Jones".  Sí, cada asesinato es horroroso, a
pesar de las diferencias que significó la utilización de todo el aparato del
Estado para cometerlos, uno debe ser consecuente.

Entonces Lucho, no puedo explicarme que digas que crees que aquellos que
ayer fueron cómplices de cada uno de esos hechos, del asesinato de tu amigo
entre otras cosas, plantees que "Lavin es la mejor opción para los próximos
6 años" y al mismo tiempo "una de las paradojas que podemos enfrentar es que
en su gobierno se den mejores condiciones para solucionar los problemas de
Derechos Humanos".  Sí, son cómplices, no sólo por su silencio, sino porque
tú sabes, igual que yo, que la UDI, de la cual Joaquín Lavín es militante y
de la cual fue Vicepresidente, ocuparon responsabilidades políticas durante
esos 17 años.

Si Lucho, todos podemos cambiar, eso también lo sabemos los dos. Pero una
cosa es cambiar porque tu visión del mundo es hoy diferente, cosa muy
respetable, pero otra, y es lo que me causa infinito dolor y no logro
explicármelo, es que mientas. Tú sabes que el problema no es, sí Ricardo
Lagos o Joaquín Lavín hacen más por los Derechos Humanos. La esencia del
problema de los Derechos Humanos no está en lo que va a pasar en el futuro,
tiene que ver con la calidad valórica y la ética de quienes pretenden ser
actores de nuestra historia.

Por ello, no tiene importancia que tú creas que Lavín pueda hacer más en
este plano, porque lo esencial que tuvo que hacer, cuando se violaba el
Derecho a la vida cotidianamente, no lo hizo.

No puedo aceptar, que con mezquinos afanes electoralistas, hayas faltado a
toda ética, a toda concepción moral de la historia. O, ¿Puedes demostrar que
J. Lavín dijo algo en esos momentos, defendió la vida de alguien? ¿Hizo algo
por los detenidos desaparecidos, los niños, las mujeres embarazadas, que
permanecen hasta hoy desaparecidas al igual que mi padre? ¿Se la ha jugado
para encontrar la verdad y aportar a la justicia? ¿O que la UDI, durante
esos 17 años, no fue responsable político de cada una de las situaciones que
vivimos los chilenos durante cada uno de esos días?

Te he escrito esta carta públicamente, lo he evaluado con mis hijos y mi
familia, y pensamos que no podemos callar, pues nuestro silencio puede
aparecer avalando tu actitud, y lejanos estamos de eso.

Lucho, tú bien sabes que a pesar de los hechos, mi vida no se ha quedado
anclada en el pasado, pero lo que está en juego no son los hechos, son los
valores, que son permanentes en el tiempo y en el espacio.

M. Estela Ortiz Rojas

Santiago, Enero 04 de 2.000