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Re: [escepticos] Sed crueles, por favor



 Por desgracia, no he podido encontrar referencias precisas, pero creo
recordar que Adolf Hitler, que era un gran amante de los animales --de los
perros, sobre todo-- prohibió los experimentos con animales en una de las
primeras leyes, decretos, o más bien órdenes que dictó nada más convertirse
en canciller. No sé cuál será la regulación en España, pero en Alemania
sigue siendo una actividad muy regulada y controlada por diversas leyes, que
han ido endureciéndose progresivamente desde 1972. Existe además una
"directiva" de la UE, bastante restrictiva, y algunos laboratorios alemanes
se han mudado ya a Suiza, para evitarse complicaciones. Creo que la
legislación suiza es menos estricta, y según la gravedad de la experiencia,
hay que pedir permiso previo, o solamente informar a posteriori.

 La palabra "vivisección" es uno de esos términos que invocan escenas de
pesadilla. Se utiliza, en este caso, como "palabra-arma". Más neutra es, por
ejemplo "experiencias en animales" o "cirugía experimental en animales". Los
del manifiesto escriben "vivisección", supongo que intencionadamente, varias
veces. Es evidente que estos experimentos, "vivisecciones", si se quiere,
pueden causar mucho dolor, e incluso resultar crueles, pero no son inútiles,
en absoluto. Todo lo contrario. Y si se prohiben en España, se harán en otra
parte, aunque los interesados tengan que mudarse al Kafiristán. En los
países de pastores, como fue Suiza e Israel y es el Kafiristán, la crueldad
con los animales es no ya una experiencia cotidiana, sino hasta algo
folklórico. Por cierto, antes de irse con los kafiris...  ¿Qué pasa, aquí en
España, con la ritual "matanza del cerdo"? ¿Se ha prohibido en alguna parte
de nuestra confederación de naciones ibéricas?

 De todos modos, aunque se trate de animales, todo esto me plantea la
cuestión de la indiferencia al dolor ajeno, más ajeno en cuanto que no es el
dolor de un humano. Parece que --utilidades aparte-- esa indiferencia ante
el sufrimiento crece con la "distancia biológica". No creo que haya
legislación alguna, en el mundo, que prohiba torturar a una mosca, y creo
que hay crustáceos a los que, para cocerlos, los echan vivos en agua
hirviendo, supongo que para asegurarse de que su carne esté fresca. Ya sé
que no se trata de experimentos; lo que señalo es que eso se hace ante la
indiferencia general por el sufrimiento del animal. En cambio, maltratar a
los perros no está bien visto, al menos en los países que podemos considerar
"adelantados". Y hacer sufrir a los monos, sobre todo a los más próximos a
nosotros, está muy mal visto.

Salud

jse




At 13:43 7/05/99 +0200, you wrote:
>Hola corraleros/as:
>
>Si quereis aquí teneis unos deberes para el fin de semana.
>
>Quiero que seais crueles (pero razonados) con este texto que a aparecido en
>el tablón de anuncios electrónico del Gobierno Vasco.
>
>Estaba preparando una respuesta, pero se que las que me vais a dar son
>seguramente mejores que las que pueda aportar ahora que estoy demasiado
>"caliente".
>
>Un saludo
>
>Arturo Ríos
>------------------------------------------------
>Para mi lo inverosimil e increible no es el azar
>sino el determinismo. (A. Mont)
>------------------------------------------------
>
>Pd.: No mordais al mensajero :-)
>
>------------------------------------------
>VIVISECCIÓN		
>
>La palabra vivisección hace referencia al uso de animales en experimentos.
>La utilización de animales de laboratorio se lleva a cabo en multitud de
>campos, como son el de la cosmética, los productos de limpieza para el
>hogar, el comercial, la enseñanza, la investigación militar y espacial, la
>alimentación, la farmacología o el área de la investigación biomédica.
>
>Los experimentos se realizan principalmente sobre mamíferos como roedores,
>primates, cerdos, perros, caballos, ovejas o gatos, sobre aves y, en menor
>medida, sobre otro tipo de animales, como anfibios e invertebrados. En estas
>prácticas se mutila, se envenena y se hace enfermar a animales originalmente
>sanos; se les aplican descargas eléctricas, se les priva de alimento, se les
>somete a operaciones quirúrgicas que no necesitan, o se untan sus ojos con
>sustancias irritantes. Varios cientos de miles de animales mueren cada día
>en todo el mundo, después de vivir un infierno que, en ocasiones, dura años.
>Se supone que de estas atrocidades se pueden extraer conclusiones válidas
>aplicables al ser humano.
>
>Sin embargo, resulta muy difícil entender qué sentido tiene hacer tragar a
>millones de conejos barniz para el suelo hasta que mueren intoxicados.
>Nuestro sentido común ya nos dicta que no debemos ingerir productos que se
>saben nocivos, y para ello no hace falta haber torturado previamente a otros
>seres. Aplicar de forma repetida loción de afeitar o champú en los ojos de
>ratones es una actividad tan cruel como innecesaria. Probar armas químicas y
>disparar sobre cerdos para tratar de calibrar sus posibles efectos en sus
>verdaderos destinatarios  -es decir, las personas-,  es, sencillamente,
>perverso. Estos experimentos deben resultar absurdos e inútiles incluso para
>quienes consideran que los animales no humanos son seres sin derechos.
>
>En ciertos campos  -como la experimentación médica o farmacológica-  la
>vivisección puede parecer, en principio, justificada. Sin embargo, un
>análisis objetivo de los hechos nos descubre la verdadera realidad. En todo
>momento hemos de tener en cuenta que la aparición y desarrollo de una
>enfermedad o de cualquier tipo de mal en una persona tiene una relación
>íntima con el organismo afectado, y también con su mente. Factores como la
>edad, el estado de salud, el metabolismo personal, el entorno afectivo, el
>medio ambiente o la fortaleza física condicionan absolutamente estos
>procesos. Sin embargo, las células cancerosas y los virus que se inoculan a
>los animales en los experimentos, no tienen ninguna relación natural con la
>propia realidad de esos seres. Además, los animales utilizados se hallan
>frecuentemente estresados o directamente aterrorizados, y estos factores
>también tienen su incidencia.
>
>A esto hay que añadir que especies animales diferentes responden de manera
>también diferente ante un mismo hecho. Así, alimentos tóxicos para el hombre
>constituyen la comida principal de algunos pájaros. Monos y roedores
>soportan tranquilamente dosis de estricnina suficientes como para acabar con
>una familia humana. El inocente perejil resulta letal para los loros. La
>morfina que produce somnolencia en las personas, excita a ratones y gatos.
>La lista es interminable.
>
>La presunción según la cual pueden extrapolarse a los seres humanos los
>resultados obtenidos en otros animales ha retrasado durante décadas e
>incluso siglos, prácticas tan beneficiosas como las transfusiones de sangre,
>la aplicación de tónicos cardiacos o el cloroformo. Esto demuestra que la
>práctica de la vivisección, lejos de aportar nada al bienestar humano, ha
>frenado de forma evidente el progreso científico. Constituye, en la
>práctica, un error metodológico de base, que ha ocasionado muchas veces un
>gran número de afectados.
>
>Existen datos incuestionables que aportan aún más claridad al asunto. Según
>la Organización Mundial de la Salud  -OMS-,  apenas el 10% de los
>medicamentos comercializados son realmente necesarios. El resto se trata de
>repeticiones del mismo compuesto con diferentes nombres comerciales, o bien
>están diseñados para combatir dolencias fácil y preferiblemente tratables
>mediante métodos menos agresivos. Si tenemos en cuenta que la aparición de
>cada fármaco implica el sufrimiento y la muerte de miles de seres inocentes,
>las conclusiones son obvias. 
>
>Por otra parte, conviene recordar que la mayoría de los problemas de salud
>que aquejan en la actualidad al hombre tienen su origen en unos hábitos
>inadecuados. Medidas como hacer ejercicio, alimentarse de forma más sana,
>vivir en un ambiente no contaminado o evitar el estrés son la solución.
>
>Los vivisectores y las empresas farmacéuticas no están interesadas en que la
>gente descubra el secreto de la buena salud y, menos aún, en que lo ponga en
>práctica. Existen demasiados intereses económicos implicados. Esto, unido al
>hecho de que quienes torturan animales en los laboratorios no tienen
>sensibilidad alguna hacia ellos, hace que la práctica de la vivisección siga
>existiendo. Además, no se trata de un fenómeno aislado, sino una
>consecuencia lógica de la mentalidad especista y homocentrista humana.
>
>Las únicas pruebas científicas con un cierto grado de fiabilidad son los
>ensayos y estudios clínicos llevados a cabo en humanos y, aunque no es
>fácilmente apreciable a primera vista, así se hace siempre en la práctica.
>Por muchas pruebas que se hagan en conejos, perros o en cualquier otro
>animal, al final siempre existe una primera vez en que un ensayo debe
>hacerse sobre humanos, y es precisamente a partir de ese momento cuando los
>especialistas empiezan a obtener datos verdaderamente valiosos. El progreso
>de las ciencias biológicas se debe a esta, y no a otra razón.
>
>La vivisección constituye un crimen más de los que el hombre comete a diario
>sobre los demás animales, y debería ser prohibida por cruel e inútil.
>
>Asociación para un Trato Etico a los Animales (ATEA) - Apartado 581 -
>Vitoria-Gasteiz
>
>