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RE: [escepticos] Unidad Alavesa



>   Hay unos argumentos, usados por el nacionalismo insistentemente, que tienen
bastante fuerza en sÃ. Al cual los grandes partidos constitucionalistas son
incapaces de replicar con razÃn, que es que los ciudadanos son los que tienen
la Ãltima palabra, que no hay por quà evitar el debate y que hay una serie de
generaciones de ciudadanos jÃvenes que no tenÃan el derecho al voto cuando se
promulgà la ConstituciÃn y el Estatuto. Esas razones tienen suficiente peso
argumental como para llevarnos a afirmar a quienes tenemos el deber de hacer
polÃticas en positivo para los ciudadanos que debemos coger necesariamente el
guante de ese reto si no queremos ser sojuzgados de poco democrÃticos. La
tambiÃn razÃn argumental de peso de que en Euskadi no hay libertad para la
mitad de los vascos no debe ser obstÃculo para que se plantee someter al
veredicto popular las propuestas que haya sobre la mesa para que la sociedad
vasca decida.

Â"son incapaces de replicar con razÃn"?ÂQuà quiere decir?ÂCon la razÃn o razonamientos?ÂO se han comido una coma (no sà si a propÃsito) y querÃan decir "incapaces de explicar, con razÃn"?
 
Los argumentos:
 
- Los ciudadanos tienen la Ãltima palabra: sÃ, sobre la secesiÃn unilateral de un Estado democrÃtico del que la CAV no es colonia (ONU);
 
- No hay que evitar el debate: claro, pero un debate parecido al que se ha tenido en esta lista, en el que si se quiere justificar el estado de las cosas o lo que se quiere, se haga con un mÃnimo de informaciÃn veraz y, sobre todo, sin que haya personas atemorizadas por lo que puedan decir en ese debate.
 
- Hay una serie de generaciones de ciudadanos jÃvenes que no tenÃan el derecho al voto cuando se promulgà la ConstituciÃn y el Estatuto: esta me encanta; si lo aplicÃramos siempre habrÃa que estar votando TODOS los dÃas, para que los que cumplen su mayorÃa de edad puedan votar.
 
En fin.
 
Saludos.
 
Carlos
 
-----Mensaje original----- 
De: David de Cos [mailto:ddecos en gmx.net] 
Enviado el: jue 09/10/2003 18:32 
Para: escepticos en dis.ulpgc.es 
CC: 
Asunto: [escepticos] Unidad Alavesa



	Hola,
	
	hoy publican en La RazÃn un interesante (y sorprendente, al menos para mÃ)
	artÃculo los dos principales dirigentes de Unidad Alavesa, tradicional socio
	del PP en Euskadi:
	
	--------------------------
	Tentaciones peligrosas: el 155
	
	Ernesto LadrÃn de Guevara es secretario de PolÃtica Institucional y portavoz
	en las JJGG de Ãlava de Unidad Alavesa.
	M. Enriqueta de Benito Bengoa es secretaria general de Unidad Alavesa y
	parlamentaria vasca.
	
	En febrero de 2000, ETA asesinà en Vitoria a Buesa y su escolta Jorge DÃez.
	Aquello fue la ruptura, hasta hoy, entre nacionalistas y no nacionalistas. En
	Madrid, el alto estado mayor del PP optà por una campaÃa mediÃtica para
	convocar, anticipadamente, elecciones al Parlamento vasco. QuiÃn sabe si,
	ademÃs, se querÃa que Mayor Oreja dejara el Gobierno y se la jugara en el
	PaÃs Vasco.
	   Lo que sà es verdad es que fue la historia de un fracaso. Se podÃa haber
	optado, entonces, por aplicar el famoso artÃculo 155 de la ConstituciÃn, y no
	se hizo, a pesar de estar justificado por Lizarra y por ETA. Se apostà por
	resolver la situaciÃn con mÃs democracia, sobre la base de elecciones en las
	que se hizo lo posible por movilizar al mÃximo el cuerpo electoral de los
	ciudadanos vascos. Y se perdiÃ...
	   Aquel resultado electoral de 2001 sorprendià a muchos, desalentà a otros, y
	encumbrà a la generaciÃn Ibarretxe al poder y al prestigio en el PNV,
	apartando a gentes como Ardanza, Arregui, incluso puede que a Arzallus.
	   Hoy, con ETA muy incapacitada, con HB ilegalizada, con todo el entramado
	econÃmico-polÃtico-social del entorno polÃtico etarra declarado terrorista,
	sÃlo queda la actividad parlamentaria y gubernamental que controla,
	legÃtimamente PNV-EA-IU.
	   Cada vez que hay una crisis con el nacionalismo vasco siempre hay alguien
	que reclama impetuosamente la aplicaciÃn del artÃculo 155 de la ConstituciÃn
	que permite dejar sin efecto alguna Ãrea de gestiÃn autonÃmica o suspender la
	autonomÃa para proteger los intereses generales de los espaÃoles u obligar al
	cumplimiento de la legalidad vigente.
	   Ahora tambiÃn vuelven algunas voces, con motivo del plan secesionista de
	Ibarretxe, o si se prefiere de independencia camuflada bajo el manto etÃreo
	de la libre adhesiÃn. Vienen con esa historia de la supresiÃn de la autonomÃa
	in extremis porque son incapaces de formular una alternativa al denominado
	plan, salvo recalcar de forma aburridamente reiterativa que la ConstituciÃn y
	el Estatuto son inmutables, como si cualquier obra humana como es el derecho
	positivo no fuera modificable.
	   Recurrir al 155 para responder al Plan Ibarretxe supone declarar un estado
	de excepciÃn en el PaÃs Vasco, sentar un precedente para cualquier otra
	Comunidad que haga uso, aunque sea indebido, de sus facultades para legislar,
	amenazÃndole con la disoluciÃn de sus instituciones privativas de
	autogobierno.
	   Hay unos argumentos, usados por el nacionalismo insistentemente, que tienen
	bastante fuerza en sÃ. Al cual los grandes partidos constitucionalistas son
	incapaces de replicar con razÃn, que es que los ciudadanos son los que tienen
	la Ãltima palabra, que no hay por quà evitar el debate y que hay una serie de
	generaciones de ciudadanos jÃvenes que no tenÃan el derecho al voto cuando se
	promulgà la ConstituciÃn y el Estatuto. Esas razones tienen suficiente peso
	argumental como para llevarnos a afirmar a quienes tenemos el deber de hacer
	polÃticas en positivo para los ciudadanos que debemos coger necesariamente el
	guante de ese reto si no queremos ser sojuzgados de poco democrÃticos. La
	tambiÃn razÃn argumental de peso de que en Euskadi no hay libertad para la
	mitad de los vascos no debe ser obstÃculo para que se plantee someter al
	veredicto popular las propuestas que haya sobre la mesa para que la sociedad
	vasca decida.
	   No hay pueblo vasco como afirman los nacionalistas, como no hay naciÃn,
	pues no hay etnias ni comunidad con elementos diferenciadores suficientes
	como para afirmar que exista pueblo distinto al del resto de los espaÃoles,
	de la misma manera que no hay una historia ni una cultura claramente
	diferenciada. No hay mÃs que comprobar que sÃlo el 30 por ciento de la
	sociedad vasca usa el euskera y pocos mÃs lo saben mÃs allà del uso del
	lÃxico mÃs comÃn.
	   SÃ hay ciudadanos vascos diferenciados por comunidades naturales definidas
	por instituciones privativas acuÃadas por el paso de los siglos. Hay
	comunidades forales, hay territorios forales con usos y tradiciones que
	arrancan de la Baja Edad Media.
	   Por tanto, no hay razÃn para negarse al uso democrÃtico del voto.
	   Ahora bien, de la misma manera que el PP del Sr. Aznar se niega
	sistemÃticamente a buscar vÃas que no sean la aplicaciÃn del 155 en Ãltima
	instancia, el PNV y sus acÃlitos tambiÃn se niegan a admitir el derecho de
	las comunidades naturales forales a ser consultadas de forma no vinculante
	entre sÃ. Y no sÃlo sobre el Plan Ibarretxe sino sobre la posibilidad ÂÂpor
	quà no? de formar entes autonÃmicos diferenciados. Nosotros nos someterÃamos
	con gusto a una consulta popular que, ademÃs de plantear el Plan Ibarretxe,
	ofreciera la posibilidad a los ciudadanos de alcanzar un nuevo Ãmbito de
	soberanÃa compartida con EspaÃa como pudiera ser una Comunidad AutÃnoma de
	Ãlava separada del instrumento por antonomasia para el independentismo en el
	que se ha convertido Âpor manipulaciÃn el Estatuto de Guernica. CabrÃan
	otras muchas fÃrmulas como someter al Ãnico Ãmbito constitucional de
	soberanÃa que es la ciudadanÃa espaÃola la consulta sobre quà hacer con
	Euskadi, si darle la independencia o disolver esa Comunidad como remedio
	paliativo, y muchas otras opciones siempre bajo el signo democrÃtico. Pero la
	aplicaciÃn del 155, que deja sin efecto total o parcialmente la autonomÃa
	vasca, trae mÃs riesgos y perjuicios que beneficios. No hay mÃs que ver el
	efecto hipnÃtico que tiene la formulaciÃn nacionalista sobre la mitad de la
	sociedad vasca para comprender que es una soluciÃn descabellada. A nadie con
	sentido comÃn se le ocurrirÃa salvo que se prevea un Estado de ExcepciÃn para
	cortar de raÃz el problema vasco. De soluciones radicales tenemos muy
	sangrientas y frustrantes experiencias en la historia espaÃola. Por si acaso
	no nombremos la bicha no sea que retrocedamos a tiempos de los que no
	queremos acordarnos.
	   Reclamar mÃs autogobierno, mÃs autonomÃa, mÃs competencias, mÃs capacidad
	para resolver, a la vasca, los problemas sociales de los ciudadanos de
	Euskadi, no debe escandalizar a nadie. Como tampoco que algunos deseemos que
	Ãlava sea una Comunidad Foral de Navarra, con Estatuto propio, diferentes de
	los planteamientos del PNV para una Euskadi independiente. Incluso, puede ser
	la salida para la incomodidad de los alaveses, obligados a formar parte de un
	conflicto que no quieren tener.
	----------------
	
	--
	Saludos,
	
	David de Cos
	

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